REPORTAJE APÓCRIFO A MALGORZATA HILLAR
Texto y traducción de poemas de Bárbara Gill
Periodista- El teléfono
Hablás
Siento tu respiración
en el auricular
como si
estuvieras cerca
Hablás
Me hace tanto bien
tu respiración
y yo
con el auricular
abrazado a la oreja
bendigo
a los que
inventaron el teléfono
Varsovia 1995 (esto no es parte del poema, es para situar la acción)
“Malgorzata Hillar”- ... que suene, que siga sonando. No pienso atender. No quiero atender. Dawid, hijo querido, ya llamó ayer... ¿Él? No... él ya llamó hace tantos años, ¿en el 70?, ¿hace 25 años?, no, entonces escribió: “que había vivido algo magnífico” y que yo comprendiera...
DESASOSIEGO
Está conmigo
siempre
Es él
me ordena alejarme
de lo colorido y danzante
y esconderme en el bote
en la orilla del río
Por él
golpeo impotente la cabeza
contra las paredes grises
y la estufa verde
De él
huyo en la noche
por calles pesadas
como el asfalto
Cuando veas
que corro así
tirame por la ventana
un girasol
dorado como un corazón
Sigue sonando, ¿pero la gente no puede dejarme en paz, comprender que quiero estar sola?
¡Hola!, ¡hable claro, no entiendo!
-La llamo para pedirle una entrevista...
-Yo no doy entrevistas.
-Lo sé, pero vengo de la Argentina, voy a estar sólo unos días en Varsovia...
- ... bueno, está bien, nos encontramos en el Café Literario, mañana a las cuatro.
¿Para qué acepté...? Puedo no ir... pero va a volver a llamar...
A los sueños no les gusta
que los espíen
cuando llegan
con un gato negro
detrás de la oreja
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- ¿Malgorzata Hillar, o prefiere que la llame Janina?
-Fui Janina sólo hasta 1955. Mis padres eligieron ese nombre, pero yo elegí uno más bonito y sólo mío.
-¿Es cierto que nació en 1926?, porque otros sostienen que fue en...
-¿Cuál es la diferencia? Usted puede ver que nací, y es lo que importa. Soy una persona más del siglo XX.
-NOSOTROS LOS DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX
Nosotros los de la segunda mitad del siglo XX
que rompemos los átomos
que conquistamos la luna
nos avergonzamos
de los gestos delicados
de las miradas tiernas
de las sonrisas cálidas
Cuando sufrimos
fruncimos desdeñosamente los labios
Cuando llega el amor
displicentemente
nos encogemos de hombros
Fuertes cínicos
con los ojos irónicamente entrecerrados
Sólo a altas horas de la noche
junto a las ventanas
herméticamente cerradas
nos mordemos las manos
morimos de amor
- EL AMOR
Es espera
de celeste oscuridad
de verdes pasturas
de caricia
Es espera
de pasos
murmullos
cartas
golpes en la puerta
Es espera
de completud
permanencia
comprensión
Es espera
de confirmación
de grito de protesta
Es espera
de sueño
de aurora
de fin del mundo
-Sí, es cierto, usted es la que importa y también importa su poesía. Sé que escribe desde la infancia, que se escondía en el desván para hacerlo. Cuénteme sobre sus primeros años, su debut literario...
-Una infancia muy bonita, en la naturaleza, mis padres tenían una finca en Piesienica, en la zona de Gdansk, en el noreste de Polonia. Luego la guerra, mi padre prisionero desde 1939... Durante la guerra hice el secundario en la clandestinidad... Después de la guerra nos expropiaron la finca. Fui a la universidad... Nada muy diferente de decenas de miles de muchachas de mi edad...
-A mí me parece que bastante diferente, usted sorprendió con su poesía en 1955, ¡y en tres revistas casi simultáneamente!
-¡Ja, ja, ja, y me llamaron “hija literaria de Taduesz Rózewicz”! Claro, frente a tanta poesía oscura, hermética, yo salí con la simplicidad de la naturaleza, con palabras cotidianas, sin metáforas...
-Y de inmediato ganó popularidad, dos años después publicó su primera colección: “El jarrón de arcilla”, premiada por la Asociación de Libreros.
EL JARRÓN
Sobre la mesa tengo
un jarrón de barro
Un viejo ollero hizo un jarrón como éste
para que las madres llevaran en él leche
olorosa a hierba y a sol
Un jarrón como éste
lleva sobre la cabeza la muchacha
erguida como la candelaria
En un jarrón como éste
Cristo convirtió el agua en vino
En mi jarrón
viven los girasoles
que me diste
-He sido muy popular, muy a pesar mío.
-¿Por qué lo dice?
-Por un lado, era muy lindo que todos conocieran mi poesía, que los adolescentes las copiaran en sus cuadernos y se las dedicaran a sus primeros amores; pero por otro, estaban las “noches de autor”, una pesadilla...
-Sus presentaciones personales...
-El gobierno nos obligaba a viajar por todo el país y leer ante toda clase de auditorios: en centros culturales de ciudades, en salones de usos múltiples de cooperativas en las aldeas, ¡hasta en festivales al aire libre! Yo me moría de vergüenza, antes de entrar fumaba como loca y después sentía todas esas miradas que decían: “¿y esta mocosa de botas rojas es poeta?, ¡por favor!” Comenzaba a leer sin mirar a nadie, pero al rato percibía que el clima se entibiaba, que me entendían, que me sentían... y eso sí era bueno...
-Tan bueno que a los dos años le editaron “Ruego al tomillo silvestre”.
-Sí, eso fue en... ¿1959? Ya tenía suficiente nombre propio como para ser admitida en la Sociedad Polaca de Escritores, aunque era poeta...
- ... y vivía con un poeta. Se admiraban, se potenciaban...
-Sí, el amor era mi felicidad, mi vida entera. Me reía todo el día, o lo extrañaba cuando él o yo teníamos que viajar, me acompañaban las flores, me alegraban los pájaros, escribía pensando en él.
-EL FUEGO
Alcanza
una chispita
de emoción
para que reviente la llama
en la retorta inmensa
del vientre
En las retorcidas tuberías
se precipitan
fluyen
braman
las sensaciones desatadas
aunque duras
como el cristal
Se hinchan los manantiales
los arroyos
los ríos
de la mucosidad enfebrecida
que encuentra salida
en el mar de las lágrimas
en el mar de las palabras
en el mar del silencio
Arde
el fuego de las tripas
El único fuego
que arde sin oxígeno
como materia de incendio
químicamente pura
No lo apagará
el hielo
de un pensamiento indiferente
La gran química persiste
produce
la más alta temperatura
de la sensualidad
Las glándulas segregan jugos
de odio
de miedo
de deseo
Brota
el géiser de la histeria
el derretido ámbar
de la bilis
Se revuelve
la adrenalina
la novena ola
de la ira
Se hincha
la inmensa rosa
del hígado
Y el corazón
como una bomba hidráulica indiferente
impulsa la sangre
a todos los pisos
del edificio tembleque
para mantenerlo
a pesar de todo
a una temperatura de 36,6ºC
-BESOS
Besos ocultos
en el arbusto azul
en el canasto de la lluvia
Silencio
Viene alguien
Corazón del Portal Oscuro
ten misericordia de nosotros
Besos gotas de sol
infinito
huele a romero
Besos calientes ala de fuego
aire que se les rinde
noche
día
Más allá de ellos no hay
ni tierra
ni cielo
ni soledad
Besos pelusa de álamo
dormí tranquilo
estoy con vos
Voy a estar con vos
cuando se aleje la oscuridad
Besos de plata
asentándose en los cabellos
como la escarcha
Besos vanos
Apretás los párpados
No vas a engañar
Besos negros
ceñidos fuertemente
por los piolines de los vuelos
de los murciélagos
para no escapar
-BÚSQUEDA
En medio del día
que se dobla
por el perfume de los rastrojos
busco el sabor
de tu boca
Toco con los labios
las hojas de los árboles
el girasol
y la pared fría
Cuando llega la noche
la bebo en soledad
con los labios pesados de sed
como fresas maduras
-CUANDO RECUERDO
Cuando recuerdo
las caricias de tus manos
ya no soy la muchacha
que tranquila peina sus cabellos
ordena las ollas de barro
sobre el estante de pino
Desamparada siento
cómo las llamas de tus dedos
encienden el cuello los hombros
Me paro a veces así
en el medio del día
sobre la calle blanca
y me tapo los labios con la mano
No puedo caramba
ponerme a gritar
-EL SABOR
La lámpara de tu escritorio
tiene un largo cuello verde
Los crisantemos del jarrón
están como trazados
con pintura violeta
Tus labios
tienen el sabor amargo
del agua de mar
con la que jamás
se puede apagar la sed
-Así era el amor, pero de pronto, como por un mazazo, quedé en tinieblas. Sola en la oscuridad, temblando de frío.
EL NEGRO INTERIOR DE LAS AMAPOLAS
La conoció
con negro fondo
de hierbas
con nocturna profundidad
de trigos
con negro interior
de amapolas
Ella entraba en la oscuridad
tras la mano de él
como tras una estrella blanca
por el umbral
que nunca cruzó
el sol
Hacia las paredes decoloradas
las lámparas agonizantes
los cortinados
pinchados
con alfileres de miedo
Ajena a las oscuridades
se movía
como un animal mutilado
Sacada
al sol
encegueció
para él
No atraviesa
la piel ciega
la luz
de los dedos de él
-Su marido la abandonó, y por carta, ¿pero usted no se aferró a su hijito de siete años?
-No, me aferré al sufrimiento.
- ... y al alcohol...
- ... que también es sufrimiento. Era un círculo infernal del que no podía salir, rota para siempre. Conmigo se habían roto los jarrones de arcilla, los girasoles se marchitaron, los colores se fueron dejándome sólo el gris. Dejé de existir, era una respiración suspendida en la nada, un despojo acribillado de dolor. Fueron años de sanatorios, sopor, asepsias que no lograban devolverme a la vida.
-Pero finalmente volvió...
-Volvió una parte de mí, la que salvé en Alcohólicos Anónimos. Es la parte que me permite escribir, y últimamente pensar en un nuevo libro. Se va a llamar “Disposición para resucitar”. Imagínese, después de tantos años de no publicar, desde 1961 hasta hoy, este 29 de mayo de 1995... ¿Quién se acordará de mí? Aquellos adolescentes que copiaban mis poemas hoy corren tras el dinero y no les queda tiempo para la poesía.
-No lo creo, la poesía es una parte esencial del alma polaca. Los poetas son venerados, recordados, tenidos en cuenta... Pregunte a cualquiera en la calle, pídale que nombre a tres poetas y le contestarán con cinco nombres.
- Pero no tiene por qué ser el mío... Me aparté demasiado de los prójimos y ahora ya no sé si quiero volver. Sobrevivo sola, una ermitaña en medio del desorden, en una casa cada vez más deteriorada, con flores en los jarrones, pero sin la menor voluntad... No sé por qué le hablo de mí, no me gusta, no quiero.
-Disculpe, no quise incomodarla. ¿Le gustaría hablarme sobre Dawid?
- Dawid es el gran sol que acuné en mi vientre. Lo esperé con ansiedad, en 1963 yo ya era una mujer hecha y derecha, y lo deseaba tanto... pero al mismo tiempo me rebelaba contra la tiranía, la interferencia de un tercero entre dos que se amaban.
COMO EL SOL
Vivís en mí
como en un canasto cerrado
en el que no puedo
espiar
Pero si fui yo
la que te dejó
vivir allí
Te hiciste
independiente
e intransigente
Te pido
Mudate
Me apretás
Te quedás
en contra
de mi voluntad
Me transformás
sin mi colaboración
sin mi aceptación
en una garrafa panzona
Por la noche
con temor toco
el vientre
Digo
no
Grito
no
Sos
como la inundación
inevitable
Como el fuego
indomable
Como el terremoto
Como el sol
- LA ESPERA
Vos no sabés
que hay una manzana
que espera
tu llegada
para que puedas preguntar
qué es esto
y la gota de lluvia
para que te asombres
sopesándola en la mano
No ves
que hay un sol
un día una noche
un pan
una olla de barro con manteca
una dalia
un tordo que es un pájaro pequeño
un fuego bueno
y un fuego que mata
No intuís
que haya asombro
temor
y espera
por vos
Vos no sabés nada
pequeño conejito humano
que vive
en la oscura cuevita
de mi panza
-CON LAS RAÍCES HUNDIDAS EN LA OSCURIDAD
Aquí comienza todo
y todo se se termina
El cuerpo desnudo
no sirve
a la caricia
Los muslos abiertos
no esperan
el placer
Las tenues hierbas
del amor
se volvieron
algas moradas
El susurro más bajito
en grito
Los dientes dibujan
sobre la piel
rojas medialunas
La hembra muerde
sus propias patas
No se apaga
el negro infierno
del vientre
Bajo el napalm del dolor
se desintegran
la vergüenza y la dignidad
Paredes blancas
guardapolvos blancos
miran indiferentes
cómo el animal humano
aprende a aullar
cómo crece en él
el odio
hacia la semilla de esperanza
Con las raíces hundidas
en la oscuridad
no quiere salir
a la luz
Como si supiera
que nace
para morir
-Usted vivió intensa e íntimamente el embarazo y el parto, pero al mismo tiempo podía comprender a otras mujeres...
-Sí, la maternidad es uno de esos vínculos que nos hermana a las mujeres de todos los tiempos y todas las culturas. Es una vivencia visceral, nos reduce a hembras biológicas, pero al mismo tiempo sublimadas por las respectivas culturas. Es muy extraña la maternidad... crea un vínculo singular e indestructible, nos llevemos bien o mal con nuestros hijos. Pero, le repito, ¡no quiero hablar de mí!
- LA BOLSA DE VIDA
En él
se ata
el fruto de la vida
La gran ciruela morada
humana
enredada
en tallos violetas
Elástica
se estira
se ensancha
se tensa
en semicircular arco
como las bóvedas
de los santuarios románicos
Se hace más enorme
de un día
para otro
Única fuente
verdadera de infinito
La bolsa de vida
A través de pestes
hambrunas
guerras
lleva el origen del mundo
- POMPEYA
Ella pensó
Seguro que podré huir
Corrió por la calle De la Abundancia
con sandalias bordadas
con un manojo de llaves
con una vasija plateada
redonda
como su panza
Así la encontró
el diluvio caliente
vistiéndola
herméticamente
por los siglos de los siglos
con un vestido
de fuego pétreo
Ninguna escultura
podría reflejar
tan fielmente
el tormento
en su rostro
el espanto de las manos
tapando la panza
Su hermana
con un hijo en el vientre
murió
en la ciudad de Hiroshima
con la velocidad de la civilización
del siglo XX
De ella
no quedó
ni siquiera una huella
en el aire
En la ciudad de Varsovia
en contra del volcán impasible
en contra del átomo ciego
llevo delante de mí
una panza que pesa
-¿Pero podemos hablar sobre su poesía?
- Relativamente, pero podemos. Mi poesía soy yo... pero, está bien.
- ¿Qué es la poesía?
- No existe la poesía, existe el o la poeta, la persona que mira y ve lo que otros no; que ve y lo traslada a palabras y con ello ilumina el mundo, agrega algo a este mundo humano que nos empeñamos en construir desde hace milenios, superponiéndolo o complejizando el mundo simple y directo de los otros mamíferos.
A lo mejor yo sea culpable de aportar algún granito de arena a esa construcción, quizá fruto de la soberbia, pero irresistible y que llamamos cultura. Cultura humana, de toda la humanidad, aunque yo sólo conozca y participe de lo que pensaron e hicieron unos eslavos que decidieron afincarse en estas tierras que se llaman Polonia, “la tierra de los prados”. No es significativo si una de mis palabras llegue a un swahili, yo tampoco creo llegar a conocer su mensaje, pero ambos nos entretejeremos en el entramado que es la creación humana.
- O en la destrucción...
- Es lo mismo. El que decide si determinado hecho construye o demuele es el humano. Hay algunos hechos que por ser destructivos dieron origen a incluso culturas diferentes...
- ¿A usted le pasó?
- No, claro que no. Yo nunca pude levantarme del derrumbe. Aunque ahora quizá esté dispuesta a esperar la resurrección. No quiere decir que esté segura...
- Pero usted estaba tan segura de los girasoles, del tomillo...
- Sí... yo no podía menos que amarlos y transformarlos en palabras. Sigo amándolos y amando su comapañía en mis floreros, pero ya no es lo mismo. Ya no significan un paréntesis, una espera, ahora son la confirmación de mi soledad.
- ¿Y qué espera ahora?
- ¿Ahora? Vivo el día, cada día digo “sólo por hoy” y así siguen enhebrándose mis días, hasta que el corazón diga basta.
DESDE EL CUARTO PISO
Abajo
la gallina colorada
gira la cabeza
Una criatura
con vestido celeste
persigue al gato manchado
En el cuarto piso
la soledad
madura
como un girasol negro
Fumás un cigarrillo
mirás al cielorraso
Sostengo en mis manos
el alféizar de la ventana
Abajo
la gallina colorada
la criatura celeste
Alcanza
con inclinarse
sólo un poco
- ¿Sigue enhebrando también poesías?
- No, escribo en cualquier papelito, que después pierdo o tiro sin querer, pero no me importa. Nunca escribí pensando en los demás, era una necesidad imperiosa y ahora, a veces, sigue siéndolo.
Bueno, ya está bien. La dejo, espero que algo de lo que le dije le sirva para el trabajo.
- ¿Me permite acompañarla?
- Nadie me puede acompañar adonde yo voy.
- DESCANSO O SEA ENSAYO DE LA MUERTE
Primero destrenzó
los nervios
que comenzaron a navegar
bajo su piel
flojos y blandos
como cintas
Luego desconectó
la voz de él
el perfume de la acacia
el resplandor del aire
el silencio
Estás mirando
directo al sol
dijo él
Vas a quedar ciega
Ella callaba
Él le cerró los párpados
con los dedos
como se les cierra
a las muñecas rotas
o a los muertos
...............................................
- Malgorzata Hillar murió en su departamento, probablemente el 30 de mayo de 1995.
- ODPOCZYNEK CZYLI PRÓBA SMIERCI
Najpierw rozplatala
nerwy
które zaczely plynac
pod jej skóra
luzno i miekko
jak tasiemki
Potem wylaczyla
jego glos
zapach akacji
blask powietrza
cisze
Patrzysz
prosto w slonce
powiedzial
Oslepniesz
Milczala
Zamknal jej powieki
palcami
jak sie zamyka
zepsutym lalkom
albo umarlym |